El lenguaje sí importa: Fundamentos para la renovación del lenguaje gerontológico

125
0
Luigui Vidal
Los términos que utilizamos para denominar a las personas mayores y el modo en que utilizamos las palabras, grafican nuestra manera de sentir y pensar, la visión que tenemos acerca de la realidad.
A medida que los años transcurren grupos etarios, transforman su papel en la sociedad, formando una nueva realidad social, y de ese modo también cambia la imagen que se tenía, y las terminologías solo pueden reflejar esa realidad, con un nuevo lenguaje, el cual no es un productor de eufemismos, ni tampoco son términos políticamente correctos, sino simple y llanamente correctos.
La propia imagen del envejecimiento se está transformando, ya que no se le considera un amasijo de deterioro y enfermedades, sino de nuevas oportunidades de vivir, en tanto la ciencia nos abre nuevos horizontes, que parecen por el momento ciencia ficción, pero que ya nos señalan el camino de una longevidad creciente, hasta los términos envejecer y envejecimiento con el paso de los años entrarán en desuso, así como ahora se dice adultez mayor en lugar de vejez.
Ya no es posible que un profesional se refiera a las personas mayores como abuelos, abuelitos, viejos, viejitos y diciendo “Mis adultos mayores” o “tu adulto mayor”, como si se apropiaran de ellos y toda una sarta de diminutivos.
A una nueva realidad en constante transformación, solo cabe estar dispuesto a los cambios necesarios, y sonreír a la posibilidad de cambiar y no aferrarse a términos de realidades pasadas, no hay argumentos para reivindicarlos, no nos aferremos a la costumbre, es un mundo en transformación, abandonemos ese conservadurismo mental.

DÉJANOS UN COMENTARIO

avatar
  Suscríbete  
Notifícame de