ENVEJECER FELIZ: UN RETO PARA VALIENTES

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ENVEJECER FELIZ: UN RETO PARA VALIENTES

Victoria I. Tirro A.
Psicóloga- Psicogerontóloga
victoriatirro@hotmail.com

En muy pocas oportunidades te habrás detenido a pensar ¿qué quiero y cómo quiero envejecer?; en relación al tema existe mucho desconocimiento al respecto y en estas líneas tendrás una panorama que te ayude a pensar que envejecer con dignidad y generando emociones positivas sí se puede lograr.

Mi experiencia como especialista en envejecimiento me ha llevado a conocer adultos, que con edades superiores a los 70 años se permiten seguir viviendo intensamente, buscando materializar deseos o proyectos forjados con los años.
Ellos son modelos a partir del cual, las otras generaciones pueden inspirarse, confiando que la vida está para vivirse.

Envejecer no es sinónimo de volverse “malhumorado” o irritado y es importante dejar en claro que alrededor podemos ver personas así; ¿a qué se debe esto? El “mal genio” de algunos resulta ser rasgos de carácter, de toda la vida, que se han acentuado. Por tanto, con los años, el adulto no sufre una transformación de su carácter, más bien se agudiza, por lo que es importante ir detectando a lo largo de la vida, cuáles rasgos te pudiesen entorpecer tu proceso de adaptación a los cambios que se presenten, para generar ciertos ajustes.

Siempre nos han enseñado que la familia y los lazos sociales deben cultivarse, y en esta etapa de la vida, mucho más, ¡nada de desear envejecer solo!, ya que el contacto con otras personas resulta un alimento importante para el espíritu y para el cerebro, ahuyentando las demencias y otros trastornos (depresión, ansiedad).
El espacio que les demos a los hijos y a los nietos es fundamental. Hay aquellos que suelen mostrarse sumiso frente a las decisiones de sus hijos (asociado con una postura de dependencia a lo largo de la vida) pasando por aquel que lograr ser interdependiente de sus familiares, hasta aquellos que buscan proteger y salvaguardar su independencia al máximo, sin sentirse frustrado. ¿Cómo te ves tú? Siempre recuerda que eres el responsable del proyecto de vida que decidiste seguir, más allá de la edad que tengas.

¿El Alzheimer? Otro fantasma que ronda en las mentes de quien se le olvida algo o ya está envejeciendo; y al respecto afirmo: no todos los que envejecen, ni todos los problemas de memoria son sinónimos de esta enfermedad.

La clave fundamental para planificar la vejez que deseas radica en la valentía de asumir los cambios, arriesgar e intentar, confiando en tus recursos personales, mostrando interés por los demás y manteniendo una curiosa mirada por lo que acontece a tu alrededor. La opinión de terceros pasa a un segundo plano y se obvian los temores transmitidos por otros.
La invitación es a descubrir tu propia esencia y la respuesta que le das a preguntas fundamentales que debe surgir en tu cabeza cada tanto: ¿esta es la vida que deseo? ¿qué hago para sentirme orgulloso de mi mismo? ¿Cómo me reafirmo en mi dignidad adulta?
Todo esto se logra ante la apertura que tengas a cultivarte en estos temas, conocer los mitos y realidades del envejecer, cuándo es una vejez normal y qué desencadena una patología; adquirir herramientas que te ayuden a fortalecer tus recursos personales y cómo superar las adversidades en esta etapa de la vida. El mayor beneficio: tu cerebro, tu espíritu y tu cuerpo trabajan en sintonía con el bienestar y las emociones positivas.
Termina este artículo y quedarán aún muchas inquietudes por lo que mi sugerencia es seguir formándote en el área, actualizándote en el tema y conociendo el modelo que otras naciones nos dan sobre el adulto mayor independiente.
Hacen falta muchos ejemplos de una vejez inquieta y diferente… seguro tú serás uno de ellos. Salud! 

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Ana

Asi es, ser independicente es bueno. A veces no se puede serlo totalmente. Aqui en Argentina no todos tratan bien a las personas ” adultas mayores” y necesitamos ayuda de nuestros hijos para no ser maltratados o engañados. Bendciones!!