Estado, comunicación y envejecimiento

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Luigui Vidal Rivas
Muchas veces cuando se critica la acción o inacción del estado, no falta un funcionario muy identificado, que dirá que tal o cual cosa ya se hizo, o se está haciendo, tan identificado que hasta airado ataca a la prensa, y con un ego inmenso, parece decir como el Rey Luis XVI de Francia “el estado soy yo”.
Si los ministerios u otras instituciones que ven los temas relacionados, a las personas mayores, no comunican adecuadamente lo que hacen o tratan de brindar información solo a a algunos medios, entonces se expone merecidamente a las críticas, sea que hagan o no hagan, ya que informar, tener un perfil comunicador abierto y no solo un aparato de propaganda, es su obligación y todo ciudadano tiene derecho a la información y no solo los medios de comunicación.
De que se quejan si carecen de estrategias para comunicar a las personas mayores del país, y hasta ahora no han demostrado tener una visión gerontológica desde el estado y por tanto no se trabaja seriamente en el curso de vida y previniendo, seguimos haciendo de estado bombero, apagando incendios, en lugar de evitar que sucedan, para que los réditos políticos les alcance a quien los aprovecha.
Siguen trabajando con los mismos representantes y especialistas de siempre, convoca siempre a los mismos, y los envejecientes menores de 60 años no participan en la reunión para crear políticas públicas, no hay comunicación de tales representantes con la gran mayoría, por lo que su representatividad no es real, ¿hacer un evento para que se enteren los de siempre es su gran estrategia comunicacional?.
El deber del estado es comunicar bien y no pueden trabajar privilegiando a algunos, si no quieren que los critiquen informen abiertamente a los ciudadanos, si están trabajando en silencio están trabajando mal y los funcionarios o servidores conscientes, no se tomen a pecho las críticas, ustedes no son el ministerio o el estado, si creen que los críticos se equivocan, sean mas comunicativos.

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