La imagen de las personas mayores en los medios de comunicación: El uso del lenguaje frente al edadismo

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LAURA GARCÍA PACHECO  RESPONSABLE DE COMUNICACIÓN DE LA UNIÓN DEMOCRÁTICA DE PENSIONISTAS Y JUBILADOS (UDP) 

La discriminación por edad se ha convertido en “una de las tres grandes formas de discriminación” de nuestra sociedad, por detrás del racismo y el sexismo.

La sufren las personas mayores en su día a día y los medios de comunicación de masas fomentan falsos estereotipos y una imagen negativa del envejecimiento.

A medida que vamos envejeciendo, la discriminación por edad afecta o nos afectará a todas. Y, sin embargo, a menudo es socialmente de las discriminaciones más aceptadas. La lucha contra la discriminación por edad debe ser una preocupación para todas.

¿Por qué son noticia las personas mayores?

En muchas ocasiones, las personas mayores son noticia en los medios de comunicación  cuando son víctimas de algún suceso, cuando se habla de soledad, de pensiones o cuando se habla sobre los avances en alguna enfermedad.

Aparecen en los medios a través de imágenes y denominaciones estereotipadas y con connotaciones negativas, que no reflejan la enorme diversidad de las situaciones vitales que experimentan.

Estos artículos, noticias o reportajes no suelen poner en valor el aporte que las personas mayores realizan en sus entornos sociales, en la ayuda que prestan a las familias, fundamentalmente en el cuidado de nietos y nietas o el apoyo económico que han supuesto en muchos hogares, siendo sus pensiones el sustento principal, en tiempos de dificultad.

El incremento de personas longevas se presenta, cada vez más, como un problema, como una carga para la sociedad a pesar de que las organizaciones y movimientos de mayores y diversos organismos internacionales insistimos en señalar que las personas mayores no son el problema, sino parte de la solución. Que en lugar de ser una carga son, pueden ser, un recurso.

Hay muchos mitos sobre las personas mayores profundamente enraizados en la sociedad y que no se corresponden con la realidad pero que encuentran difusión en nuestros medios de comunicación. Apelativos tales como viejos, ancianos, dependientes o pasivos trasladan estereotipos que se traducen en comportamientos discriminatorios que vulneran los derechos de las personas mayores.

Y no solo son graves los comportamientos discriminatorios hacia ellas, sino que, estos mensajes estigmatizados, segmentados y estereotipados, son interiorizados por las propias personas mayores, llegándose a considerar a sí mismas y erróneamente como personas sin utilidad y valor, aumentando el riesgo de exclusión social.

Una comunicación libre de edadismo y falsos estereotipos

De esa manera, se hace necesario comunicar adecuadamente la situación de las personas mayores, mostrando las diferentes circunstancias a las que se enfrentan, vinculadas a aspectos económicos, sociales y culturales. La realidad de las personas mayores es muy diversa y requiere un conocimiento exhaustivo para no caer en la generalización y el estereotipo.

La Red Mundial de Ciudades y Comunidades Amigables con las Personas Mayores, como proyecto promovido por la Organización Mundial de la Salud (OMS), destinado a crear entornos y servicios que promuevan y faciliten un envejecimiento activo y saludable, debe apostar por una comunicación responsable a la hora de hablar sobre las personas de mayor edad.

Una comunicación responsable, que apueste por el conocimiento de las distintas realidades y circunstancias de las personas mayores, convirtiéndose en un recurso más para todos los ayuntamientos de ciudades y comunidades participantes del proyecto.

Las actuales formas de comunicación, en la web 2.0 y en las redes sociales, sobre todo, deberíamos encontrar una oportunidad de profundizar en nuevos modelos de solidaridad basados menos en la emoción y más en la comprensión y el compromiso.

El receptor ya no es una persona a la que hay que convencer en 20 segundos, sino que se le puede ofrecer una gran cantidad de información contrastada, que le ayude a comprender; se le puede hacer participar de la comunicación, dejarle  que libremente comparta, que pregunte, que opine (sin miedo a la crítica). Es necesario llevar al convencimiento de toda la sociedad, incluidas las propias personas mayores, que envejecer no significa solo pérdidas y riesgos, sino también compensaciones y logros. Dar valor a esta etapa de la vida como un tiempo de transformación y cambio, no únicamente de acomodación.

En definitiva, es fundamental ofrecer una imagen de las personas mayores como adultas competentes, preparadas, capaces de desempeñar roles útiles para la sociedad en su conjunto, frente a la imagen sesgada de un colectivo que representa una carga para la comunidad.

Los medios de comunicación como constructores de la imagen social de las personas mayores y generadores de opinión pública, las administraciones públicas y las entidades sociales debemos de planificar una comunicación basada en el conocimiento objetivo de las distintas realidades y circunstancias de las personas mayores.

Apostemos por una comunicación libre de estereotipos.

El uso del lenguaje frente al edadismo y los estereotipos

Para hacer frente al edadismo y los falsos estereotipos usemos un lenguaje inclusivo en nuestras comunicaciones, un lenguaje que sí refleje las distintas realidades y el valor de las personas mayores en nuestras sociedades. ¿Qué debemos de tener en cuenta a la hora de comunicar?

¿Qué términos son correctos?

Mayores, personas mayores: son términos objetivos, en los que no hay carga ni valoraciones de ningún tipo.

Personas de edad avanzada: es también un término adecuado y neutral.

Adecuados pero insuficientes

Jubilados/as Es un término adecuado pero insuficiente, puesto que abarca sólo a quienes han alcanzado la edad o circunstancia legal para dejar de trabajar, pero que pueden no ser necesariamente personas mayores.

Abuelos/as No representa a todas las personas mayores, sino sólo a una relación de parentesco. Puede tener además connotaciones paternalistas. Solo les gusta que sus nietos y nietas sean quienes les digan “abuelas/os”.

¿Qué términos NO debemos usar?

Dependientes: utilizar este término como sinónimo de personas mayores no corresponde a la realidad.

Viejos, ancianos: son términos peyorativos y cargados de prejuicios, que no responden a la realidad de la mayoría de las personas mayores.

Pasivos, cargas: Son personas activas. Cuando estén en situación de mayor vulnerabilidad necesitarán apoyo, pero han aportado o siguen aportando a su comunidad, entornos familiares, a la economía y a la sociedad.

Uso de términos modernos y adecuados 

No usemos términos obsoletos como “asilos”. El término correcto es residencias o centros residenciales para personas mayores. A nivel general, recordar que menos del 5% de las personas mayores viven en centros residenciales, según el Informe envejecimiento CSIC, 2017.

No referirnos en términos de propiedad

No digamos “nuestras personas mayores”. Ni las personas, ni los colectivos de personas deben ser tratados en términos de propiedad. Si queremos dar un trato de proximidad, es mejor hablar de nuestro entorno o sociedad. Es mejor decir “Las personas mayores de nuestra sociedad”.

Evitemos errores en el lenguaje de género

No hablemos de “los mayores”, salvo que sea una noticia de “hombre mayores”. Es muy habitual que se utilice el plural masculino para referirse a un colectivo o grupo de personas.

Evitemos errores en el lenguaje de género. Lo correcto es hablar nuevamente de “las personas mayores”.

La lengua es un elemento cambiante que se adapta a las tendencias de la sociedad. Todas las personas expertas rechazan su estatismo, ya que fluye con los cambios de las tendencias comunicativas.

Entre todos y todas podemos conseguir eliminar estas prácticas para conseguir una plena equiparación entre hombres y mujeres.

No generalicemos

Es mejor decir “Una parte de las personas mayores…” Algunas, parte del colectivo, un porcentaje… Resaltar los aspectos positivos, una vida llena de experiencia y no centrarse en detalles e imágenes esterotipadas.

Son fuente de información a consultar

Es importante darles visibilidad y que sean fuente directa de información y de opinión. Al informar de temas de salud, cuidados o dependencia, tomarles como referencia informativa y no sólo a sus cuidadores o familiares. Informar sobre ellas, con ellas.

Evitar las fotografías esterotipadas

Evitemos estereotipar a las personas mayores con imágenes grises, de personas tristes o enfermas. encorvadas, achacosas.

Email: comunicacion@mayoresudp.org

Fuentes:

Guía lenguaje no sexista Tips para evitar el uso sexista del lenguaje cotidiano. OXFAM Intermón.

Buen trato periodístico con las personas mayores

Guía de estilo para periodistas sobre personas mayores (EAPN MADRID)

Fuente:IMSERSO

https://blogciudades.imserso.es/la-imagen-de-las-personas-mayores-en-los-medios-de-comunicacion-el-uso-del-lenguaje-frente-al-edadismo/

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