Los micro-infartos cerebrales: frecuentes, silenciosos y dañinos

4145
0

¿Qué son y qué secuelas pueden dejar? La relación directa de la alimentación y el estilo de vida en la prevención.

Lía Masjoan | area@ellitoral.com

 

Las arterias pequeñas también se dañan. Y producen alteraciones de forma lenta y progresiva, a veces sin repercusión inmediata. Mantener nuestro cerebro saludable, es clave. En el día mundial del Accidente Cerebro Vascular (ACV), el Dr.

 

Hugo D. Valderrama, médico neurólogo y máster en Neurociencias, explicó cómo mantener nuestras neuronas entrenadas, bien alimentadas y conectadas.

 

— ¿Estos micro-infartos traen consecuencias para nuestro cerebro?

 

— Micro-infartos aislados no, pero la acumulación progresiva de ellos sí. A medida que envejecemos puede haber alteraciones vasculares de este tipo sin repercusión, la clave esta en la cantidad, frecuencia y con qué salud mantenemos nuestro cerebro para poder soportarlos.

 

— ¿Porqué se los llama micro-infartos y porqué no se sienten como un ACV más grande?

 

— Los micro-infartos son menores a un centímetro y la mayoría de ellos miden un par de milímetros o menos y se producen por el daño de arterias muy pequeñas. A diferencia de un ACV producido por arterias de mayor tamaño en donde según el área del cerebro afectada se sufren síntomas de forma inmediata (como ser debilidad en un brazo, pierna o la mitad del cuerpo, dificultad para hablar, ver o mantener el equilibrio), los micro-infartos generalmente producen alteraciones de forma lenta y progresiva.

 

— ¿Pero si son tan pequeños, de qué manera producen síntomas?

 

— Supongamos que las calles de Santa Fe son conexiones neuronales, si hay un pozo en una calle, no hay problema voy por otra calle. Pero si cada vez hay más, impidiendo pasar por muchas calles y el tiempo de aparición entre uno y otro se acorta para poder hacer calles nuevas, entonces empieza a haber consecuencias.

 

— ¿Cuáles son los síntomas a largo plazo?

 

— Están vinculados con el deterioro de las funciones mentales como la memoria o el razonamiento, alteración de la conducta y capacidad para movernos. De manera lentamente progresiva pueden producir lo que se denomina demencia vascular y/o síntomas similares a la Enfermedad de Parkinson.

 

— Siguiendo con la metáfora, ¿no se pueden arreglar “los pozos” sino sólo crear “calles” nuevas?

 

— Exacto, el cerebro es plástico y crea conexiones permanentemente, pero esa capacidad tiene un límite. A su vez, hay un concepto denominado “reserva cognitiva”, o sea qué capacidad previa tiene nuestro cerebro para soportar daños, la cual depende de que tan bien mantengamos nuestra salud cerebral en la vida.
— ¿Cómo prevenimos estos micro-infartos y los ACV más grandes?

 

— Todo lo que daña las arterias del corazón, también daña las arterias del cerebro y la de todos los órganos. Hipertensión arterial, colesterol elevado, diabetes, obesidad, sedentarismo, tabaco. Lo bueno es que más allá de la carga genética, todos estos factores son modificables por nuestro estilo de vida. Es básico la forma en que nos alimentamos y la mayoría de los argentinos lo hacemos muy mal.

¿Por qué nos alimentamos muy mal los argentinos?

 

— Casi la mitad de los adultos Argentinos es hipertenso y la mitad de ellos lo desconoce, la principal causa es exceso de sal en lo que comemos. Uno de cada tres tiene colesterol elevado y uno de cada diez es diabético, por el exceso de azúcar, grasas trans y saturadas. Acorde a esta pésima alimentación, somos el país más obeso de América Latina, casi uno de cada tres argentinos es obeso y dos de cada tres tiene sobrepeso (datos de la OMS), debido a la dieta hipercalórica que consumimos.

 

— ¿Cómo hacemos para mantener la salud de nuestro cerebro?

 

— Uno de los puntos es el entrenamiento de todas nuestras funciones mentales, lo que denomino “balance cognitivo”, es decir, estimular no solo las funciones cognitivas que tenemos ejercitadas por nuestro trabajo o actividad diaria, sino todas ellas, para tener reserva cognitiva en cada una. Otros puntos son, ejercicio físico aeróbico diario, nutrición adecuada, una vida social saludable placentera y darle a nuestro cerebro objetivos. Dentro de esos objetivos, ayudar a los demás, el altruismo, es un gran estímulo para conectar y dar placer a nuestras neuronas.

Fuente:El Litoral

https://www.ellitoral.com/index.php/id_um/182399-los-microinfartos-cerebrales-frecuentes-silenciosos-y-daninos-dia-mundial-del-acv-area-metropolitana.html

 

DÉJANOS UN COMENTARIO

avatar
  Suscríbete  
Notifícame de