Más inteligentes, más verdes, más saludables y más productivas: las nuevas personas mayores

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Por Tobias Vogt y fanny Kluge, Laboratorio de Supervivencia y Longevidad, Instituto Max Planck de Investigación Demográfica, rostock, Alemania.

El envejecimiento de las poblaciones es una amenaza para la sostenibilidad de las sociedades modernas. Esta es una línea dominante de pensamiento en el debate político, público y científico que nos advierte de las consecuencias del cambio demográfico. Se refiere a la inquietud que despierta el que las necesidades de una creciente proporción de personas mayores tienen que ser cubiertas por un número cada vez menor de miembros jóvenes de nuestras sociedades. Si se desea que las condiciones actuales prevalezcan, hay que tomar estas advertencias en serio. Los cambios en la estructura etaria plantearán desafíos importantes para las finanzas públicas y demandarán ajustes en las políticas sociales actuales, en particular en los países con programas grandes de asistencia pública para personas mayores. Sin embargo, el futuro demográfico quizá no sea tan sombrío como solemos pensar. El envejecimiento de la población puede incluso entrañar ciertas ventajas, sencillamente debido a la transformación natural de la estructura etaria. Esta idea fue el punto inicial para un proyecto, hasta ahora poco común, que se centró en el potencial y las oportunidades del cambio demográfico. En este estudio de caso nos enfocamos en Alemania, como el segundo país más “viejo” del mundo en términos de la edad mediana de su población (44.3 años) e identificamos cinco áreas diferentes que pueden beneficiarse si las tendencias del pasado observadas continúan en el futuro.
Para entender los desafíos anticipados, así como las oportunidades del cambio demográfico, es necesario tomar en cuenta que estos solo son producto del cambio en la estructura de las edades de la población. Si representamos gráficamente la composición etaria actual de Alemania o de la mayoría de los países industrializados, se parece más a la de un árbol que a la pirámide poblacional usual. No obstante, esta representación será únicamente una panorámica, ya que los grupos de edades más avanzadas sobrerrepresentados se reducirán y acabarán por desaparecer en las décadas siguientes. Pese a la permanente baja en la fecundidad y a la disminución general de la población, esto dará paso a una estructura etaria más estable después de 2040 que en las décadas en las que las grandes cohortes de la explosión demográfica alcancen la edad de jubilación. En las últimas décadas la proporción de alemanes mayores de 65 años de edad se elevó de 2 a 3 puntos porcentuales. Entre 2020 y 2040, esta proporción aumentará 10 puntos porcentuales, de 23% a 33%. En las dos décadas siguientes permanecerá estable en este alto nivel y se elevará ligeramente.

Una gran preocupación despertada por esta estructura de la población es que se espera que la reducción en el número y el aumento en la edad de las personas significa que serán menos productivas. Este supuesto ignora que ciertos factores determinantes de la productividad entre las personas de mayor edad como la educación y la salud no permanecerán constantes, sino que cambiarán con el tiempo.
Durante las últimas décadas, las tasas de participación en la educación superior se incrementaron de una cohorte a otra, y esto se refleja en la proporción de integrantes de la fuerza laboral que cuentan con educación terciaria. En 2008, una de cada cinco personas ubicadas en los grupos de edad de 25-29 años y de mayores de 50 años concluyó la educación terciaria. Estas proporciones aumentarán considerablemente. Después de 2050, una de cada tres personas de los grupos de edad respectivos tendrá educación terciaria. Si las tasas actuales de participación en la fuerza laboral entre estos grupos permanecen como están, esto significaría que 46% de la fuerza laboral alemana tendrá un título de educación superior en comparación con el 28% actual.
Estos cambios en los niveles educativos se acompañan de una mejora en la salud individual. En los últimos 30 años, la edad en la que los alemanes reportan que su salud subjetiva ha empeorado es cada vez más avanzada. Si proyectamos esta tendencia hacia el futuro, encontramos que no solo la esperanza media de vida se incrementará, sino también el número de años que se vive con buena salud. Ya en estos momentos, los alemanes pueden esperar pasar hasta 60% de su vida con buena salud. En 2050, esta proporción aumentará a 80%, lo cual sugiere que la mayor parte de los años de esperanza de vida ganados tal vez no sean necesariamente años de mala salud. Por supuesto, esta proyección se basa en sucesos pasados y pasa por alto posibles amenazas futuras a la salud, como las consecuencias del aumento en los niveles de obesidad y el creciente deterioro cognitivo en las edades avanzadas. No obstante, el temor a la pérdida de productividad puede desvanecerse en parte por las mejoras en los ámbitos de la salud y la educación individual.
Una población más pequeña y de mayor edad puede no solo ser más productiva de lo esperado, sino incluso causar menos contaminación ambiental. Cuando observamos los patrones de consumo individual y sus consecuencias ecológicas, encontramos que en el curso de la vida las personas jóvenes viajan y consumen más, y, en consecuencia, producen emisiones más altas de CO2 que las personas en edad de jubilación. Ello implica que si la conducta de consumo actual prevalece, las poblaciones de mayor edad y menor tamaño pueden generar considerables reducciones de CO2. Concluimos que entre 1950 y 2020 el cambio en el tamaño de la población y las preferencias de consumo condujeron a un aumento de 30% de las emisiones. En las próximas décadas, dichas emisiones podrían bajar incluso a niveles previos a 1950.
Además de los desafíos y las oportunidades en el nivel de la población, el cambio demográfico ciertamente influirá en nuestra vida como individuos y en nuestras relaciones familiares. En promedio, viviremos más con buena salud y requeriremos atención más tarde, pero habrá menos personas jóvenes en nuestra red familiar que apoyen a sus padres ancianos o a otros parientes. Es cuestionable si los cambios en el uso del tiempo pueden compensar a este número faltante de personas. Aparentemente, si las pautas actuales laborales y de ocio se mantienen, las personas dedicarán un poco más de tiempo al ocio y las labores domésticas, y la proporción del tiempo laboral bajará de 14.5% a 11.9%. Aún no se determina si los jóvenes en realidad pasan el tiempo adicional del que gozan con las personas mayores. Una interrogante importante a este respecto es también cuán valiosas serán las personas mayores en términos de los recursos que pueden proporcionar. El patrimonio que dejen a la siguiente generación tendrá que compartirse con un número menor de hermanos y, por tanto, es posible que los miembros más jóvenes de la familia se encuentren en mejor posición económica.
Ciertamente, este estudio no resuelve los desafíos que afrontaremos en el futuro, pero sí esclarece en alguna medida las oportunidades potenciales que pudieran crear las poblaciones que envejecen. Durante las próximas décadas, las estructuras sociales cambiarán y las personas adaptarán su conducta a nuevas expectativas. Por consiguiente, se desconoce la magnitud de los efectos futuros, pero tendremos que empezar a analizar estas posibles y favorables adaptaciones en nuestra sociedad. El futuro no es demasiado brillante, pero tampoco es tan oscuro como algunas veces se dice, y en efecto contamos con el potencial para cambiarlo.

Enlaces útiles Artículo original: Kluge, F. y Tobias Vogt (2014), “Smarter, greener, healthier and more productive: The new old”, OECD Insights blog, http://wp.me/ p2v6oD-1SD.
Kluge, F. et al. (2014), “The Advantages of Demographic Change after the Wave: Fewer and Older, but Healthier, Greener, and More Productive?”, PLoS ONE, 9(9), http://journals.plos.org/plosone/article?id=10.1371/journal. pone.0108501.
OECD (2014), “Ageing (Un)equally?”, OECD Forum 2014, París, www.oecd.org/ forum/.
Véase también: el trabajo de la OCDE sobre el empleo, www.oecd.org/employment.

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