“¿Quién dice que las personas mayores no disfruten de encuentros eróticos?”, Pablo Cantero

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Pablo A. Cantero Garlito nos concede esta entrevista tras dejar el cargo de Presidente del Colegio Profesional de Terapeutas Ocupacionales de Extremadura y entre clase y clase, le hemos asaltado para hacerle unas preguntas. Tras ella, nos confesó que le ha servido para conocerse mejor. Esperamos que sea de vuestro interés, porque nosotros lo hemos disfrutado mucho.

Hola Pablo, ¿Tienes unos minutos para nosotros? ¿Nos concedes una entrevista?

Si, adelante.

Tu formación académica va desde la educación social, la terapia ocupacional y la sexología. ¿Qué has aprendido de cada una de ellas?

Tal vez lo común a las tres disciplinas sea su interés por explicar diferentes aspectos que tienen una enorme relevancia para la vida cotidiana de los seres humanos. Por orden de llegada, la Terapia Ocupacional me permitió acercarme a por qué los sujetos nos involucramos en determinadas actividades que nos dotan de identidad y de sentido y descubrir el poder transformador de la ocupación. La educación social, las posibilidades de propiciar cambios sociales en contextos no habituales de intervención educativa. Y la sexología,… ¡Cuántas cosas me ha enseñado la sexología!, el valor y la diversidad de los sexos, que no puede haber – como dice Agustín Malón, una dignidad humana si no es una dignidad sexuada, la necesidad de una mirada de cultivo y de aprendizaje de las biografías de los sujetos, el deseo como motor de nuestras vidas,… 

¿Y qué desaprendiste de cada una de ellas?

¿En pasado? La sexología me sigue facilitando “desaprender” cada día, cambiar mis formas de ver cómo nos buscamos, atraemos lo seres humanos, cómo los deseos transforman nuestras vidas. No podemos quedarnos nunca en lo que hemos aprendido. No tiene sentido. Urge que seamos capaces de “deconstruir” nuestras formas de ver y de hacer.  

¿Qué podrías aplicar de la Terapia Ocupacional al campo de la sexualidad?

La Terapia Ocupacional se ha centrado a lo largo del tiempo en la atención a personas vulnerables, sin embargo, apenas, hasta hace muy poco, hemos prestado atención a la sexualidad de las personas a las que atendemos. Ahora tenemos unas posibilidades enormes para mejorar las vidas de los sujetos que viven o que pasan por los recursos en los que trabajamos. 

¿Qué podemos incorporar? Nuestros conocimientos sobre la ocupación y sobre el cuerpo. Nuestras habilidades para adaptar las actividades, sí, también los encuentros eróticos y los contextos en los que estos se producen. 

En el programa académico del postgrado en Sexualidad, ¿qué importancia tiene la vejez? ¿Se contempla?

Yo me formé hace ya más de 10 años. Y aunque el armazón teórico y metodológico de la sexología sustantivo permite sostener la mirada sobre la sexualidad a lo largo de la vida de los sujetos, la reflexión sobre la sexualidad en la vejez era incipiente. Ha sido más recientemente cuando se ha producido un cambio, muy propiciado por las personas mayores, que demandan atención en áreas vitales para las que antes no se veían legitimados a reclamar, no que nos fuesen relevantes para ellas. 

¿Los estudiantes de esta maestría se sorprenden de que las personas mayores no disfruten del sexo como en otras etapas vitales lo han hecho?

Tal vez una de las primeras cosas que uno aprende cuando entra por las puertas de la sexología es que cada uno busca el encuentro con el otro de una manera peculiar, única. ¿Quién dice que las personas mayores no disfruten de encuentros eróticos? Obviamente hay cambios que hay que gestionar pero… ¡¡Como los que nos pueden atravesar a cualquiera de nosotros!!. 

Eso sí, uno no puede olvidar que muchas personas mayores, en centros residenciales o en determinados espacios van a encontrarse con obstáculos para poder expresar su sexualidad de una manera que les resulte satisfactoria. Ojalá seamos capaces, cada vez más, de replantearnos nuestras formas de intervención en determinados recursos destinados al cuidado de las personas mayores de tal manera que se pueda incorporar una atención que realmente tenga en cuenta las áreas que son importantes para las personas. Y sí, la sexualidad es algo crucial para cada uno de nosotros y nosotras. 

¿Te planteas seguir estudiando?

La curiosidad siempre ha sido un motor en mi vida. Es más, no me concibo sin buscar nuevos aprendizajes, sin explorar nuevos ámbitos, nuevos frentes de interés. Mi trayectoria personal ha estado atravesada por intereses y proyectos que, aparentemente, no tiene mucho en común pero que, con el tiempo se han podido convertir en auténticas pasiones: la docencia, el cine, el activismo por los derechos de las personas LGBT.

Además, por otro lado, uno tiene un compromiso ineludible con los estudiantes a los que forma como futuros profesionales de la Terapia Ocupacional. No tendría ningún sentido no actualizar ni los contenidos ni las metodologías. Estudiar y aprender para poder enseñar mejor, para poder formar a profesionales críticos con la disciplina y comprometidos con las personas a las que van a atender.  

Como profesor de la Universidad de Castilla La Mancha y en contacto diario con alumnos de diversas edades, ¿disfrutas más con aquellos que acceden a la universidad a una edad menos frecuente?

Cuando uno construye sus clases teniendo en cuenta a todos y cada uno de los estudiantes que llegan cada curso, con sus trayectorias vitales, sus contextos familiares, sus deseos, sus particulares habilidades,… es fundamental contar con todo lo que pueden aportar aquellas personas que han vivido algo más, que habitualmente son historias atravesadas por las ganas de superación, por tratar de avanzar personalmente mientras se atienden casas, familias y trabajos. 

¿Qué grado de interés tienen tus alumnos de Terapia Ocupacional por trabajar con o para personas mayores? 

La intervención de Terapia Ocupacional con personas mayores tal vez sea uno de los ámbitos que ha gozado de un mayor reconocimiento. Y hay mucho interés por mejorar la vida cotidiana de las personas a las que atendemos. Sin embargo, desgraciadamente, las condiciones laborales que ofrecen muchas residencias hacen que se ese interés se vea mermado.

¿Qué balances haces de tu envejecimiento hasta ahora? En lo relativo a la aceptación de las pérdidas, los cuidados propios y ajenos…

Hay un libro de Luisgé Martín, El amor del Revés, en el que decía que “aprender a vivir es aprender a nombrar. Encontrar el verdadero significado de las palabras, su definición exacta”. Cuando la leí me di cuenta de que mucho de lo que estaba pasando tenía que ver con eso: con nombrar sentimientos, con nombrar acontecimientos, con nombrar sucesos. Uno sabe que hay personas, momentos,… que no volverán. Y uno sabe, cada vez, más, en la necesidad de poner los cuidados de los que queremos en el centro de nuestras vidas. 

Lo de cuidarse uno… mejor lo dejamos para otro día.

En Qmayor nos gusta mucho hablar de #vejeces al igual que de sexualidades, pero ¿cómo te gustaría que fuese tu vejez disfrutando de esa sexualidad satisfactoria?

¡¡Qué difícil!! Envejecer al lado de aquel a quien uno ama rodeado de amigos y amigas, posibilitar redes de cuidados, en un entorno deseado que facilite el ejercicio de la autonomía.

Ahora que dejas la presidencia, ¿por qué te gustaría ser recordado como Presidente del Colegio de Terapeutas Ocupacionales de Extremadura?

¿Deber? No, creo que es un ejercicio de coherencia. Las personas no podemos mantenernos en determinados cargos más tiempo del necesario. Es algo que he defendido siempre y que se concreta ahora con la decisión de no volver a presentarme para poder presidir el COPTOEX. 

Reconozco que no me preocupa especialmente cómo seré recordado. Sin duda no ha sido sencillo llegar hasta aquí. Uno pone la mirada en un par de décadas atrás y creo que hicimos lo que nos correspondía: asumir la responsabilidad de fortalecer la Terapia Ocupacional desde el ámbito de las organizaciones profesionales. Desde el convencimiento de que era necesario sumar esfuerzos para multiplicar nuestras exiguas posibilidades como profesionales. Ya digo que el proceso ha sido complejo. No exento de peajes tanto en lo personal como en lo colectivo. Y creo que hemos conseguido mucho, entre lo logrado está el tener colegio profesional fuerte, con presencia social y capacidad de interlocución política que posibilite la defensa tanto del colectivo como de las personas a las que atendemos. Te aseguro que eso es mucho más de lo que nos podíamos imaginar cuando empezábamos en este camino. 

¿En ese sentido, cuáles son los retos que debe afrontar la Terapia Ocupacional?

En primer lugar, hay que seguir profundizando en la evidencia de que la terapia Ocupacional mejora las vidas cotidianas de las personas a las que atendemos con nuestro trabajo, con investigación, con la creación de redes transdisciplinares en las que se incorporen terapeutas ocupacionales. 

Por un lado, creo que es necesario el fortalecimiento de las redes organizativas de terapeutasocupacionales tanto a nivel estatal como internacional. Sin obviar que, el momento sociopolítico y económico que vivimos exige una Terapia Ocupacional comprometida, fundamento para la construcción de una sociedad justa que posibilite recorridos para la cohesión social y para hacer frente a los totalitarismos y a los envites que buscan cercenar los derechos humanos especialmente de loscolectivos más vulnerables que son, en definitiva, las personas con las que realizamos (o, al menos, lo intentamos) procesos ocupacionales de transformación de la vida cotidiana. Es un reto, sin duda, el tratar de que las personas tengan vidas más dignas. Pero también es nuestra obligación.

Pablo A. Cantero Garlito. Terapeuta Ocupacional, Sexólogo y educador social. En la actualidad es Vicedecano de Comunicación, Extensión Cultural y Terapia Ocupacional en la Facultad de Ciencias de la Salud de Talavera de la Reina (Universidad de Castilla – La Mancha).  

Fuente:Q Mayor Magazine

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