Sexualidad en las personas mayores, mitos y verdades

163
0

La sexualidad en la tercera edad es un asunto que preocupa a las personas mayores. ¿Alguien te ha hablado sobre la salud sexual en la vejez? Este tema sigue siendo tabú en nuestra sociedad. No se habla hasta que surge algún problema. Además existen creencias erróneas y mitos sobre las personas mayores y su sexualidad. Vamos a desmontarlos.

Sexualidad en la tercera edad

En general, la necesidad de intimidad y de contacto con otras personas no decae conforme avanza la edad. En la vejez esta necesidad sigue estando. Existe la creencia errónea de que al pasar los años nuestro deseo disminuye. O que las personas mayores no quieren ni pueden mantener relaciones con otras personas.

Nada más lejos de la realidad. Según la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria, el 60% de las personas mayores afirma que mantiene relaciones sexuales de forma regular. Sin embargo, no se habla de ello. Muchas personas mayores de 65 años no preguntan a su médico de familia sobre temas relacionados con la sexualidad. ¿Es un tema tabú? ¿No hablamos de ello porque suponemos que no interesa en la vejez?

¿Qué es la sexualidad en la vejez?

La sexualidad en la tercera edad existe, está presente. En la mayoría de los casos, las personas sentimos deseo y necesidad de intimidad en toda la edad adulta. Quizás a partir de los 60 o 65 años se vive y disfruta de otra manera. Los cambios físicos que aparecen en la vejez adaptan la sexualidad. Pero no significa que se pierda el deseo o el interés por las relaciones sexuales.

Si la salud general es buena, las personas pueden mantenerse sexualmente activas durante toda la vida.  Vamos a ver qué cambios se producen durante el envejecimiento y que pueden repercutir en la sexualidad en la tercera edad:

  • Cambios físicos. En la vejez, ocurren ciertos cambios fisiológicos importantes. Por ejemplo la disminución de algunas hormonas o cambios en los órganos reproductores. Unos cambios que, tomando las medidas oportunas, no afectan a la vida sexual. Sin embargo, tienes que tener en cuenta que pueden aparecer problemas médicos como las enfermedades cardiovasculares que sí pueden afectar. Por ellas no debe abandonarse la vida sexual sino adaptarla a las nuevas circunstancias.
  • Cambios psicológicos. Los problemas psicológicos que afectan a la sexualidad en la vejez normalmente están dirigidos por prejuicios, vergüenza o creencias erróneas. Las personas conforme envejecen van dejando de hablar de la sexualidad o no comparten sus inquietudes con nadie. Además, las circunstancias personales, la historia de vida o las experiencias pasadas también afectarán a la sexualidad de la persona.

Mitos sobre la sexualidad en la vejez

Como he comentado, son muchos los mitos que existen en torno a la sexualidad en la tercera edad. Y desmontarlos es imprescindible para el bienestar de las personas mayores. Veamos algunos de ellos:

Las personas mayores no sienten interés

Es totalmente falso que las personas mayores no sientan deseo ni interés por mantener relaciones sexuales, intimidad y contacto físico. En general, el interés se mantiene y la necesidad de contacto con otros es esencial.

La sexualidad es exclusiva de los jóvenes

La desinformación y las creencias erróneas contribuyen a pensar que sólo los jóvenes disfrutan de su sexualidad de forma plena. Y es en la edad adulta y la vejez cuando se disfruta con más serenidad, plenitud, intimidad y cercanía.

Las personas mayores no necesitan pareja o intimidad

Realmente hay personas que piensan que en la vejez no se necesita intimidad, ni contacto físico, ni sentir placer. Estas creencias están muy lejos de lo que sienten las personas mayores. La intimidad, el cariño, el placer y el contacto son fundamentales en cualquier etapa de la vida adulta. Por supuesto también en la vejez.

Salud sexual 

La salud sexual forma parte de la salud general de cada uno de nosotros. De esta manera proporciona bienestar personal, psicológico y social y por tanto calidad de vida. La sexualidad, la intimidad, el contacto físico o el placer son importantes y por esto no deberíamos renunciar a ello por tener una edad avanzada. El bienestar que genera una sexualidad plena y satisfactoria debería ser la razón para mantenerla en nuestras vidas. Además, la salud sexual requiere de respeto y tolerancia y debe ser libre de toda discriminación, coacción o violencia.

En la vejez, los posibles tabús que existen sobre la sexualidad pueden perjudicar su expresión y por tanto afectar tanto a nivel físico como psicológico. Así, la libertad en la sexualidad, la expresión de los deseos, de la necesitad de contacto y de intimidad son imprescindibles en el bienestar. Son imprescindibles en cada una de las etapas de la vida adulta.

Fuente: Mimosas

https://grupolasmimosas.com/mimoonline/sexualidad-en-la-tercera-edad/?utm_source=Ln

DÉJANOS UN COMENTARIO

avatar
  Suscríbete  
Notifícame de